LA ESTÉTICA COMERCIAL: ¡TODA LA CALLE DEBE SER BONITA!

21/02/2026

El paisaje comercial de las calles más históricas de nuestros pueblos y ciudades debe tener una buena imagen. Nos deberá servir para centrar los esfuerzos en que así se mantenga.

Las fachadas cuidadas son fundamentales por la buena imagen de las calles. Afecta directamente al bienestar comercial, especialmente a los ejes prime con elevado tráfico y visibilidad.

Más allá de las fachadas, los ayuntamientos deberían definir condicionantes actualizados y vigentes con medidas coercitivas cuando sean necesarias. Por ejemplo, no debe permitirse un abuso de material vinilado en las fachadas o de rótulos invasivos con colores estridentes y muchísimas veces poco coherentes con el conjunto arquitectónico. Es necesaria la adaptación del rótulo al contexto del edificio, zona, núcleo, pueblo…Los locales comerciales deben estar al nivel de los edificios, muchas veces catalogados como Bien Cultural de Interés Local (BCIL).

Un "vecino" que desperdicia la imagen "contamina visualmente" el negocio del resto de vecinos en un radio importante (Efecto Arrastrar -"Halo Effect" o "Spillover Effect" -.)

Además, el “sesgo de negatividad” provoca que los aspectos negativos tengan más peso que los positivos. Por eso, en paralelo, más allá de reducir lo que duele a la vista, es fundamental activar la “máquina de potenciar y reforzar lo que destaque como excelente”, como por ejemplo el comercio de autor con propuestas singulares, atractivas, diferentes y bien expresadas.

Que no sea la mala imagen que nos "regalan" algunos establecimientos la que finalmente se cargue calles enteras llenas de vida y dinamismo.